Secretario de Comunicación acusa de “difamatoria” a caricatura

Secretario de Comunicación acusa de “difamatoria” a caricatura



El 6 de enero de 2015 diario El Comercio publicó, en la sección de opinión, una carta enviada por el Secretario Nacional de Comunicación, Fernando Alvarado, mediante la cual el funcionario rechazó la caricatura titulada “¿Guerra ‘comunicacional’?”, de autoría de Roque y afirmó que se trata de una “difamación”.

La caricatura, que fue publicada el pasado 2 de enero, hace referencia a la multa que la Superintendencia de la Información y Comunicación (Supercom) impuso al alcalde de Quito Mauricio Rodas, por supuesta censura previa. Al respecto, el Secretario de Comunicación escribió: “Al parecer, ciertos caricaturistas no comprenden todavía los límites éticos del humor. Si la crítica humorística no se sustenta en la veracidad de los hechos y confunde -deliberadamente- conceptos o las funciones de las instituciones del Estado, se convierte en una difamación. El debate al respecto no es nuevo en el Ecuador; sin embargo, aún somos testigos de cómo ciertas caricaturas parten de la ignorancia de temas o la mala fe con la intención de desinformar y generar suspicacias en la ciudadanía. Es el caso de “¿Guerra ‘comunicacional’?”.

En ese sentido, el funcionario advirtió que la Supercom es un órgano independiente del Estado y aseguró que cualquier decisión que tome dicha entidad de control es ajena a cualquier injerencia por parte del Gobierno. “…muy al contrario de lo que insinúa Roque (…) el caricaturista no solo se limitó a sugerir que existiría una falta de independencia entre ambas instancias, sino que también señala, a través de su caricatura, un supuesto acoso a los alcaldes de Quito y Guayaquil”.

Al finalizar la misiva y en referencia al titular de la caricatura, el Secretario de Comunicación afirmó que “es la prensa mercantilista, incómoda con los avances en el derecho a la comunicación plasmados en la LOC, la que precisamente ha emprendido una ‘guerra’ no comunicacional sino ‘desinformacional’ en contra de sus lectores y audiencias, a través de artilugios diversos, como aquellas caricaturas basadas en información falsa o manipulada para generar desinformación y dirigir la opinión pública en contra de instituciones y personas. Es lamentable que este supuesto ‘humor’ sea reivindicado en nombre de la libertad de expresión, más aún cuando, vulnerando principios éticos básicos del periodismo, intenta ridiculizar al gobierno de turno que ha denunciado y denuncia dichas argucias de la prensa…” concluyó.

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