Municipio censura mural de exposición artística tras queja de la Iglesia

Municipio censura mural de exposición artística tras queja de la Iglesia



El mural titulado: “El Milagroso Altar Blasfemo”, que formaba parte de una exposición que presenta posturas críticas frente a las problemáticas de género, fue censurado y retirado de la exposición colectiva “La intimidad es política”.

Las autoridades municipales actuaron después de un comunicado de condena a la obra, de La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, pero han negado la censura y han dicho que el mural será reubicado y trasladado a otro lugar, aún sin definir y en formato fotográfico. Así lo informó la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito, que este 2 de agosto de 2017 decidió, primero, impedir el paso para ver la obra, para finalmente anunciar que será retirada. Esto a pesar de que estaba siendo exhibida desde el 29 de julio en la terraza del Centro Cultural Metropolitano de Quito.

La decisión de impedir el paso para ver el mural fue abrupta y simplemente se informó a los asistentes a la exposición con un letrero de que “la instalación se encontraba cerrada porque la obra no tenía los permisos necesarios para ser instalada en un muro patrimonial de la ciudad.”

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana había emitido un comunicado donde expresaba su “preocupación y malestar” por la exposición, por considerar que promueve la burla y la fobia contra los creyentes, particularmente contra los cristianos católicos. Según la Iglesia, “hay malestar, porque los grupos organizadores de tal muestra pictórica, en nombre de la libertad de expresión, atentan contra los derechos fundamentales de otras personas que disentimos de sus posiciones ideológicas; pues supuestamente, lucha contra la homofobia, pero no dudan en promover la burla y la fobia contra los creyentes”.

A esto se suma una carta que envió el concejal Marco Ponce al Alcalde Mauricio Rodas, en donde se quejó que el mural “atenta contra la fe católica” y hasta pidió la remoción del cargo de Pilar Estrada, directora del Centro Cultural Metropolitano, por organizar la muestra. En su escrito menciona que “un profesional en el arte y la cultura debe tomar en cuenta varias variables para autorizar este tipo de murales que, lejos de ser un tema artístico cultural, a mi modo de ver es un insulto a la religión católica de nuestra ciudad. Este tipo de irrespetos no debemos permitirlos porque ponemos en riesgo el vivir en un ambiente de paz y armonía”.

El mural, de autoría del grupo boliviano Mujeres Creando, fue exhibido con una advertencia al público, en donde se mencionaba que su contenido podría resultar ofensivo para quienes profesan la fe cristiana. Dicha obra utiliza símbolos culturales del catolicismo para interpelar críticamente el legado colonial del patriarcado. Entre la simbología utilizada se incluye a una Santísima Virgen, que no es “ni Hombre ni Mujer”;a una Virgen de los Ovarios que protege los abortos; a La Dolorosa que llora por las asesinadas, y a un Cristo de rodillas, atado a la cúpula de una iglesia por el miembro viril.

Fundamedios intentó conocer mayores detalles sobre la reubicación de la obra, pero no obtuvimos respuesta. Funcionarios del Centro Cultural se limitaron a informar que desconocen dónde será reubicada.

Por su parte, Pablo Corral, secretario de Cultura, aseguró que no están a favor de la censura, pero que en este caso muy particular se incumplieron una serie de normas técnicas respecto al uso de bienes patrimoniales.

Fundamedios condena este acto de censura oficial de parte de las autoridades municipales que cedieron ante las presiones retrógradas de un sector de la jerarquía católica, sin entender que la base de un Estado laico, comprende el derecho de los ciudadanos de criticar y satirizar sobre símbolos y actos de los distintos credos religiosos, sin que signifique ofensas a la fe.