Canal es sancionado acusado de incitar a su audiencia a la violencia

Canal es sancionado acusado de incitar a su audiencia a la violencia



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12071454_1623137864622172_1709798790_nEl 5 de octubre de 2015, la Superintendencia de la Información y Comunicación (Supercom), mediante un trámite iniciado de oficio, sancionó a Canal Uno con una multa de USD 1.770 equivalente a cinco salarios mínimos por el contenido del programa “En carne propia” (de estilo sensacionalista), del 12 de agosto de 2015.
En dicho programa se difundió entrevistas y testimonios de ciudadanos sobre temas de infidelidad y venganza que, según la Supercom, incumplieron con el artículo 67 de la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), que prohíbe de difusión de mensajes que constituyan incitación a actos de violencia.
La Supercom argumentó que en las entrevistas se preguntó: “justificaría la contratación de supuestos sicarios para eliminar a su rival de amor”. En su resolución, la Supercom afirmó que “se presentaron vacíos periodísticos sin espacios profundos de reflexión que apoyen su comprensión, en donde se incita a procurar actos de violencia directa o estímulo expreso al cometimiento de cualquier acto ilícito en defensa de quien se sienta ofendido por una traición amorosa o infidelidad”.

El organismo consideró además que el programa trata de distraer la audiencia al presentar hechos que “generan en el televidente la confusa y equívoca idea de que está justificado este acto (contratación de sicarios), siempre y cuando sea por cuestiones sentimentales relacionadas al amor y la infidelidad”, lo que contraviene con la Ley.

En la audiencia de sustanciación del 24 de septiembre de 2015, Verónica Bolaños, representante legal de Canal Uno, expresó que: “El espacio televisado En carne propia no ha sido cuestionado ni judicial ni administrativamente antes de este proceso y que las opiniones y comentarios difundidos en el programa no reflejan el pensamiento del canal, ya que corresponden exclusivamente a sus autores”. Por lo que aseguró que: “no puede imputarse al canal un punto de vista particular (…) no es nuestra línea de conducta irrespetar derechos fundamentales, ni hacer apología de delito alguno y menos incitar o fomentar cualquier tipo de violencia”. Para concluir manifestó que: “En carne propia es un programa de opinión que visita los barrios populares de gente con bajos recursos económicos, para que ellos expresen sus sentimientos y cosas relacionadas a su diario vivir, y en ningún momento se les exige o dice que deben decir tal o cual expresión, es un programa de opinión en el que cada persona expresa su sentir y su pensar” .

Por otro lado, Alejandro Salguero, representante de la Superintendencia, ratificó las conclusiones del reporte interno. Aseguró que “existió el tratamiento sobre un tema en el cual se emitieron juicios de valor respecto a la validez de la utilización de violencia ilegítima como es la contratación de sicariato y su ilicitud en razón de soluciones de problemas interpersonales. Indicó también que “el contenido emitido durante el programa constituye una incitación directa o estímulo expreso al uso ilegítimo de la violencia al presentar entrevistas en las que se dicen frases como “una mujer por amor, sí puede mandar a matar”; afirmó que “eso sí es un juicio de valor absoluto y conducente a aceptar, que sería una conducta legítima mandar a matar por amor”, concluyó el abogado.

Television Channel is sanctioned, accused of inciting viewers to contract  hitmen 

On October 5, 2015, the Superintendency of Information and Communication (Supercom) officially initiated a process of sanctioning Channel One with a fine of USD 1,770 equivalent to five minimum wages for the content of the program “En carne propia” (in the style of a tabloid) on August 12, 2015. In said program, interviews and testimonials from citizens on themes of infidelity and vengeance were broadcasted, and according to Supercom, the program breached Article 67 of the Organic Law of Communication (LOC), which prohibits the dissemination of messages that constitute incitement of violence.

Supercom argued that the interviews asked if: “hiring hitmen to kill a supposed love rival is justified.” In its resolution, Supercom said, “it showed empty journalism without space for deep reflection to support understanding, where seeking direct violence or taking part in whatever unlawful act in defense of anyone who feels offended by infidelity is encouraged. The agency also believes that the program tries to distract the audience by presenting events “which confuse and mislead the viewer into believing that this act (of hiring assassins) is justified as long as it is for sentimental issues related to love and infidelity,” contrary to the Law.

At the hearing on September 24, 2015, Veronica Bolaños, legal representative of Channel One, said that: the program En carne propia had not been questioned either judicially or administratively before this process and that the views and comments broadcasted by the program does not reflect the thinking of the channel, as they are exclusively of the show’s producers”. She says that you cannot blame the channel because of one particular point of view (…) it is not our line of conduct to disrespect fundamental rights, nor to apologize for any offense that could incite whatever type of violence.” To conclude, she says that: “En carne propia is a program based on opinions that visits neighborhoods of low economic status so that the people there can express their feelings and whatever else related to their daily lives, and in no moment is it requested from them to say or express certain ideas, it is a program of opinion in which each person expresses his or her thoughts or feelings.”

On the other hand, Alejandro Salguero, representative of the Superintendency, confirmed the findings of the internal report. He assured that, “attention has been given to a subject which led to valuable judgements regarding the validity of the use of illegitimate violence such as hiring unlawful hitmen and illegal solutions to personal problems. He also said that “the content aired during the program was a direct incitement or encouragement to express the illegitimate use of violence by broadcasting interviews in which they say phrases like, “for love, a woman can order murder”; he asserts that, “this kind of strong phrase leads one to believe that this behavior is acceptable and that it is legitimate to command to kill for love,” concluded the lawyer.

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