Cadena descalifica protestas ciudadanas y acusa de un complot contra la democracia

Cadena descalifica protestas ciudadanas y acusa de un complot contra la democracia



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El 16 de junio de 2015 una cadena de seis minutos de duración interrumpió los espacios informativos de Ecuavisa y Teleamazonas para afirmar que las manifestaciones ciudadanas de los últimos días son “un evidente complot de los grupos de poder con cierta complicidad de los medios” y de empresarios y políticos que se han unido contra la democracia.

El espacio de gobierno mostró imágenes de empresarios y los identificó con nombres y apellidos. También lo hizo con periodistas, activistas y opositores al publicar imágenes extraídas de sus cuentas personas de Twitter. Por ejemplo, el corresponsal de The Economist, Stephan Kuffner y la exasamleísta Martha Roldós fueron expuestos por haber publicado una fotografía como asistentes a las protestas en Quito. A Kuffner se lo identificó como un familiar del propietario de la agencia que representa a Chevron, mientras que a Roldós  como socia del periodista Juan Carlos Calderón que supuestamente a través de una empresa domiciliada en Panamá, reciben recursos de ONGs de la derecha norteamericana.

Según la Secom: “En las violentas manifestaciones siempre presentes representantes de las grandes cadenas de vehículos de lujo, incluso con mensajes insultantes. ¿Será que estos altos ejecutivos de las más caras concesionarias están allí de manera espontánea para defender a los pobres? ¿Será que algunos ejecutivos  de empresas privadas salen a las calles de manera espontánea por el interés de la comunidad?  ¿Será que quienes intentaron tomarse la vía al aeropuerto con vehículos de lujo son defensores de las familias pobres en manifestaciones cívicas y espontáneas? No, no son manifestaciones espontáneas ni ciudadanas. No son manifestaciones libres peor voluntarias. Son movimientos concertados perfectamente coordinados. Un evidente complot de los grupos de poder con cierta complicidad de los medios que se hacen llamar independientes “.

Tras esto, el espacio de gobierno descalificó a Teleamazonas y El Comercio al mencionar lo siguiente: “No ha sido gratuito entonces que en Teleamazonas  trueque imágenes para magnificar protestas. No ha sido gratuito que se monten tomas y realidades de otros países con una pequeña reclamación en las Islas Galápagos porque Teleamazonas así lo hizo. Mostraron imágenes de una protesta en San Cristobal Venezuela para decir que eso ocurre en Galápagos y luego sin más dicen simplemente que se equivocaron, pero será una equivocación involuntaria? La socialcristiana Cynthia Viteri igualmente engañó en su Twitter (…)  No es ninguna equivocación involuntaria, no lo es…” “Diario El Comercio, primera plana de este domingo. Fotografía a todo color, cuatro columnas. Uniformados en medio de una gran protesta. Es una fotograrfía falsa porque se trata de una simulación y en letras pequeñas el diario lo escribe: militares simulan su intervención en manifestaciones violentas. Pero por qué la puso diario El Comercio en primera plana si se trata tan solo una simulación, es ya una especie de juego.

Enseguida, se mostraron imágenes del Twitter personal del activista y abogado Pablo Piedra, así como de otra ciudadana, cuestionando lo publicado por ambos.

Finalmente, el espacio concluyó con la siguiente afirmación: “Todos mezclados, políticos de sociedad patriótica, de la extrema derecha de CREO, socialcristianos mezclados con altos ejecutivos de mucho poder adquisitivo, tras dar nombres dicen, será que estas concesionarias saben que sus ejecutivos insultan de manera soez al Presidente? Todos mezclados y unidos contra la democracia, ya los conoces no dejes que te sigan engañando”.

Mandatory broadcast discredits public protests and accuses them of being part of a plot against democracy

On 16 June 2015, a six-minute broadcast interrupted Ecuavisa’s and Teleamazonas’ news programs to assert that the public demonstrations of recent days are “an obvious plot of the power groups with a certain complicity of the media” and of businessmen and politicians who have united against democracy.

The governmental broadcast showed images of entrepreneurs and identified them by their full names. It did the same with journalists, activists and members of the opposition publishing images that were taken from their personal Twitter accounts. For example, The Economist’s correspondent Stephan Kuffner and former assemblywoman Martha Roldós were exposed by photographs that identified them as having attended the protests in Quito. Kuffner was identified as a relative of the owner of the agency that represents Chevron, while Roldós was identified as partner of journalist Juan Carlos Calderón. Of them it was said that they receive funds from right-wing American NGOs through a company domiciled in Panama.

According to Secom: “In violent demonstrations representatives of the big chains of luxury vehicles are ever present, even with insulting messages. Are the high-ranking executives of the most expensive dealers there spontaneously to defend the poor? Could it be that some executives of private companies take to the streets spontaneously in the interest of the community? Could it be that those who tried to block the road to the airport with luxury vehicles are advocates for poor families in civic and spontaneous demonstrations? No, these are neither spontaneous nor public demonstrations. They are neither free nor voluntary demonstrations. They are perfectly coordinated concerted movements. An obvious plot of the power groups with a certain complicity of those media outlets that call themselves independent”.

The government broadcast went on to discredit Teleamazonas and El Comercio saying that: “Not for nothing has Teleamazonas tampered with the images to magnify the protests. Not for nothing have they used images from other countries when speaking of a small complaint in the Galapagos Islands because that’s what Teleamazonas did. They showed images of a protest in San Cristobal, Venezuela, to say that this was happening in the Galapagos and then they just said they had made a mistake, but was it an unintentional mistake? Social Christian Cynthia Viteri also deceived through her Twitter (…) It is no unintentional mistake, it is not …”” El Comercio, front page on Sunday. Full color photograph, four columns. Uniformed men amid a huge demonstration. It is a false photograph because it is a simulation and in small print the newspaper says so: soldiers simulate their intervention in violent demonstrations. But why did El Comercio print in on the front page if it was only a simulation, it is a kind of game”.

Images taken from the personal Twitter account of activist and lawyer Paul Stone followed, as well as those taken from another citizen, questioning what both published.

The government broadcast ended with the following statement: “All of them together, politicians from the Patriotic Society, from the extreme right, from CREO, Social Christians mixed with rich high-ranking executives”, after naming names it said, “can it be that these dealers know their executives vulgarly insult the President? All of them together and united against democracy, you already know them, don’t let them continue deceiving you”.

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